CRIANZA CONSCIENTE,  DÍA A DÍA,  EN EL BLOG

A vueltas con las extraescolares

Hoy empiezan las actividades
extraescolares en el colegio y Aarón está apuntado a tres actividades. Tres
actividades que suponen estar fuera de casa, aproximadamente una hora y media
tres días a la semana (entre que vamos, participa y volvemos). Esto supone una
gran contradicción para mi, porque nunca he sido amante de las actividades
extraescolares, pues creo que los niños ya pasan suficientes horas en el
colegio, como para tener que hacer “horas extras” por las tardes, pero la
realidad es esta, “por el momento, Aarón irá a tres actividades”.
Su Papá, que tiene una gran
habilidad para relativizar, cuando me asaltan las dudas me dice: si a las 17:30
ya está en casa, si va a hacer cosas divertidas, si va a estar con otros niños
pasándolo bien… y entonces yo me para a pensar, e intento poner algo de
distancia y mirarlo desde su punto de vista y pienso que tiene parte de razón.
Juntos hemos elegido actividades creativas, de juego y movimiento, y no
actividades académicas para continuar aprendiendo y profundizando en el currículum
o estudiando nuevas asignaturas.
El hecho de que comparta tiempo con otros niños que no son los mismos que hay en clase creo que le proporciona una oportunidad de socializar, de abrirse al mundo y de poner en práctica habilidades sociales que no necesita en un entorno seguro y conocido como es el de su aula. Pero mi mente y mis conocimientos acerca del desarrollo evolutivo del niño y de cómo llevar a cabo una crianza consciente me dicen y
me recuerdan, que hasta los siete años de edad, lo que necesita el niño es una
vida sencilla, pasar tiempo en el hogar observando y participando de las Artes Domésticas (barrer, limpiar el polvo,
fregar los platos, cocinar, trabajar en el huerto, alimentar a las gallinas…)

y tiempo para el juego libre y autodirigido, tiempo para aburrirse, TIEMPO en
mayúsculas para estar y para ser, sin nada más y nada menos.

Por otro lado no me gusta ser
inflexible con mis ideas, pero sí coherente, e intento ver que quizá ambas opciones son compatibles, que de una año a esta parte Aarón demanda muy a menudo pasar tiempo con otros niños por las tardes, que en invierno el parque del pueblo está vacío, que el horario que llevamos en casa, suele ser incompatible con el del resto de familias (cuando nosotros estamos preparándonos para cenar, ellos están llegando al parque), y a pesar de
que cenamos pronto, el horario de estas actividades aún le permite pasar tiempo
en casa jugando, haciendo manualidades, cantando, contando cuentos o
colaborando en la vida doméstica, quizás, no sea tan mala la idea de aumentar el número de actividades semanales.

Así que, por el momento, este es
el plan para este mes de Octubre en el que por primera vez, vamos a probar más
de una actividad extraescolar a la semana. ¿Causaremos baja en alguna??

Y tu, ¿qué piensas acerca de las
actividades extraescolares?¿cómo organizas las tardes con los peques?

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