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A vueltas con las rutinas

Son las 21:00 y estoy sentada en el salón de casa, la cocina está recogida y padre e hijo duermen desde hace aproximadamente 30 minutos, de repente, la calma ha comenzado a abrumarme, no sabía que hacer con este tan preciado tiempo y he decidido ponerme a escribir un poquito. Hace más de un mes que no publico en el blog, pero las que me seguís a través de Instagram y Facebook sabéis que he estado a tope con mi nuevo proyecto. Sacar adelante mi propio proyecto de artesanía, inspirado desde la Pedgogía Waldorf ha sido muy laborioso, pero también muy gratificante. Este pasado sábado participé en mi primer Mercadillo Waldorf y la experiencia no ha podido ser mejor. El entorno, la Escuela Waldorf de Aravaca, un escuela salida de un cuento de hadas, adornada con guirnaldas y banderines, el coro cantando en el gimnasio, las familias participando de éste bonito día;  el clima, un estupendo y cálido día de mayo, un montón de amigos y conocidos a los que vemos menos de lo que nos gustaría y la familia brindándome todo su apoyo. Estoy feliz, muy muy feliz por esto.
 
Pero haber dedicado tanta energía a este proyecto, ha hecho que otros aspectos de nuestra vida diaria familiar se hayan visto afectados, por ejemplo, algunas rutinas. No las rutinas básicas relativas a la alimentación y el descanso, esas intento mantenerlas firmemente contra viento y marea, jajaaja. Pero sí aquellas referentes a nuestro tiempo de ocio. Con el inicio del nuevo año decidí posponerlas, pues conllevan más trabajo y preparación de lo que podríamos creer, sobre todo en el momento de diseñarlas e introducirlas, y mis energías estaban puestas en otra cosa. Pero hace unos días, mi brújula interior se ha puesto de nuevo en marcha, en busca de su norte y he vuelto a diseñar y establecer de nuevo rutinas familiares que había abandonado u olvidado. Para ello siempre intento contemplar algunas premisas.
Cómo una respiración
Así debe ser la transición de nuestro día. A la hora de diseñar rutinas, hemos de buscar el equilibrio adecuado de momentos de inspiración (aquellos que requieren de calma, tranquilidad o concentración, cómo por ejemplo el momento de la comida, contar un cuento, pintar con acuarelas, hacer pan…) y momentos de espiración (son aquellos momentos de expansión que sirven para liberar y relajar, como por ejemplo los momentos de juego), al igual que si de una respiración se tratase, estos momentos deben estar equilibrados y fluir de manera rítmica y natural. Deben acontecer de forma suave, sin prisas ni presiones innecesarias.
Cada día una actividad
En el momento de diseñar nuestras rutinas para la tarde, intento dedicar cada día de la semana a una actividad diferente, que cubra las diversas áreas, que dentro de la Pedagogía Waldorf se consideran necesarias para el adecuado desarrollo del niño en un hogar armonioso, éstas son: el juego libre, los quehaceres domésticos, cocinar, amasar y hornear, los cuentos de hadas, el contacto con la naturaleza y el arte cómo forma de expresión (pintar, modelar, cantar, tocar instrumentos…). De este modo, semana tras semana, realizamos la misma actividad, el mismo día, creando una rutina que el niño es capaz de prever y que le sirve como orientación en el tiempo.
Algunas de las actividades que nosotros hacemos son:
– Cuidar del jardín y del huerto.
– Limpiar el polvo.
– Peinar a los gatos.
– Salir al bosque o al rio a merendar.
– Pintar con acuarelas o ceras.
– Modelar cera de abejas o arcilla.
– Amasar y hornear pan, galletas o bizcochos.

Cómo ves, no he hecho referencia a las rutinas referentes a la higiene, sueño y alimentación, puesto que apenas las modificamos y raramente las dejamos de lado.
La estación del año
Es muy importante adecuar las rutinas a la estación del año en que nos encontramos, contemplando además las fiestas señaladas que queremos celebrar en cada periodo. Esto incluye, las actividades, corros y cuentos que llevaremos a cabo cada día, cada semana y cada mes. De este modo, estaremos en sintonía con el entorno, con la naturaleza y con la Madre Tierra, y nuestro hogar, será un reflejo de ello y fluirá rítmicamente.
Algunas de las fiestas que nosostros celebramos son:
* Invierno: Adviento, Navidad, el día de Reyes Magos
* Primavera: Pascua
* Verano: La fiesta de la cosecha
* Otoño: La fiesta del farol
Crear una mesa de estación
Ya os he hablado de éste tema en otros post (la mesa de estación I y Mesa de estación de otoño). 
Básicamente la Mesa de Estación es un pequeño altar de veneración a la Madre Tierra dónde reflejamos lo que ocurre fuera, en nuestro entorno, a través de la representación de los cuatro reinos (mineral, vegetal, animal y humano).  Adultos y niños pueden participar de su elaboración, y su paulatina evolución, añadiendo o quitando elementos, a la par que evoluciona la estación afuera.

Aunque a primera vista pueda parecer abrumador, no lo es tanto una vez que todo está establecido. Puedes establecer tantas rutinas como necesites, pero has de introducirlas poco a poco y con calma, y seguramente algo de ayuda no te vendrá mal. Por ello, en mi próximo post, os dejaré unos archivos imprimibles que espero os faciliten esta tarea, también os dejaré como ejemplo nuestras rutinas de verano e intentaré daros algunos consejos para su diseño e introducción. Mientras, puedes ir analizando cuáles serían para ti las rutinas básicas de tu día a día. ¿Qué nuevas rutinas te apetece introducir?¿Te da miedo planificar demasiado?¿Piensas que las rutinas te atan? o por el contrario piensas que te ayudan a conectar y tener “los pies en la Tierra”.

 
Con estas cuestiones me despido. Nos vemos pronto!!

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