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Conectando con tu hogar. Cómo diseñar e introducir rutinas y ritmos.

Rutina. Hay personas que con solo oír esta palabra se echan a temblar, la
consideran sinónimo de aburrimiento y rigidez. Pero, desde mi punto de
vista, nada más lejos de la realidad. Para mí las rutinas son sinónimo de calma y sosiego. La finalidad de establecer rutinas, no es otra que crear un ritmo en el cual la
familia, especialmente los más pequeños, puedan fluir con naturalidad
sin sobresaltos, sin estrés ni imprevistos. Si nos fijamos en la naturaleza, en ella todo es rutinario y por ende rítmico. Después del día siempre llega la noche, después de la primavera el verano, las olas se acercan y se alejan una y otra vez, de forma rítmica y rutinaria.
Los niños y niñas, antes de los
seis años, necesitan seguridad para desenvolverse con autonomía y pocas
cosas nos proporcionan tanta seguridad como saber lo que va a ocurrir a
continuación de aquello que estemos haciendo. Los pequeños que disfrutan de una vida regular confían en su mundo y no les preocupa la incertidumbre delo q ue pasará después.
Muchos autores,
abanderados de la crianza con apego, infravaloran su utilidad y
cuestionan la necesidad de su existencia. Yo, creo firmemente que el uso
de rutinas nos ayuda a crear un ritmo que nos conecta con el presente,
con el aquí y ahora, con nuestra familia y nuestro hogar.
Pero, ¿por dónde empezar?¿cómo hacerlo? ¿Cuantas rutinas son necesarias?
Pues bien, tómate tu tiempo, siéntate, analiza tu día a día y el de tu familia y piensa qué podría mejorar con algunas rutinas.
Las rutinas pueden ser tantas o tan pocas como consideres necesario para
el buen funcionamiento familiar, en general, es bastante probable que
necesites más rutinas si pasas más tiempo con tus peques.
Por otro lado, éstas pueden ser tan flexibles o firmes como tú consideres. En
mi caso, como os contaba en el post anterior, hay rutinas que intento
mantener siempre, como son las relativas al descanso y la
alimentación, porque creo que su alteración interfiere directamente en la
salud y el carácter de toda la familia.
Pero en cambio, otras rutinas, como las que
llevamos a cabo en la tarde, pueden verse alteradas con más facilidad, puesto que no suponen un gran trastorno para nuestro día a día. Estas rutinas son las que poco a poco, conforman nuestro
ritmo anual, nos conectan con lo que ocurre en nuestro entorno pero
también como familia permitiéndonos celebrar, crear, cooperar y
compartir juntos.
Diseñar, mantener, adaptar e introducir nuevas rutinas es laborioso, lo sé muy bien, y puede resultar abrumador cuando no sabemos por dónde empezar. Por eso, he creado
algunos documentos que a mí me ayudan en esta tarea y espero que a ti
también (puedes descargarlos al final del post).
Antes de empezar sería bueno tener en cuenta algunas consideraciones:
– Empieza muy poco a poco creando e introduciendo rutinas que se
repetirán a diario. De este modo será más fácil recordarlas y
establecerlas. Puedes crear rutinas familiares, pero seguro, también te será de gran ayuda crear tus propias rutinas como madre. Puedes ayudarte para ello, de mi imprimible “Ritmo Diario”.
– Cuando te sientas preparada, puedes comenzar a crear un ritmo semanal. Es decir programar una
actividad que dotará de un carácter especial a cada día de la semana (por ejemplo, hornear pan o un bizcocho cada jueves).
Quizá puedes comenzar programando una par de días y poco a poco aumentar
hasta completar la semana. De nuevo el documento “Ritmo Diario” te ayudará.
– Ahora, es el momento de hacer la planificación estacional y adaptar las
actividades diseñadas a lo que está ocurriendo en tu entorno. Decide
qué celebraciones quieres llevar a cabo y crea e instaura nuevas  y bonitas
tradiciones familiares. Planifica qué actividades queréis hacer en familia, dónde
queréis ir o de qué queréis participar. Utiliza el documento “Ritmo Anual” para esto.
Ante todo, recuerda que el objetivo de las rutinas es facilitar nuestro día día, y hacernos presentes. No sirve de nada crearnos más obligaciones, estrés o angustia de la que ya tenemos con nuestras ajetreadas agendas, o llevar a cabo sofisticadas actividades que suponen y crean tensiones innecesarias. Por ello, diseña actividades sencillas y cortas que no requieran materiales especiales o excesiva preparación (al menos no a diario), que os permitan conectar el uno con el otro y disfrutar lo que estáis haciendo.
A continuación puedes decargar los imprimibles y os dejo algunas ideas sobre cómo completar el documento “Ritmo Anual”. En él debes reflejar aquellas celebraciones que quieres llevar a cabo (una en cada estación puede ser suficiente, y recuerda que puedes inventar tus propias tradicones, sé creativa), las actividades que quieres llevar a cabo (sólo las más especiales), las cosas especiales que queréis hacer, y alguna labor doméstica o solidaria en la que os apetecería participar.
Os dejo como ejemplo mi planificación para este verano.

Celebrar
* Una bonita fiesta por el cumpleaños de papá.
* La fiesta de la cosecha (en septiembre)

Crear
* Barquitos para navegar en el río.
* Pintar piedras con pincel.
* Hacer un crumble de manzanas y moras.
* Hacer mermelada de ciruela.

Compartir
* Ir juntos de vacaciones.
* Ir al río una vez a la semana.
* Salir de acampada un fin de semana.

Cooperar
* Recolectar las ciruelas del jardín.
* Limpiar los cristales de casa.

Espero que ésto te sirva y ayude tánto como a mi. Esta es mi forma de conectar con mi hogar y con el entorno, de sentirme en calma y trabajar mi presencia, no es la única manera ni la mejor. Pero si sientes que tu vida es algo caótica, si crees que los quehaceres y las prisas te desbordan, si no tienes 15 minutos para tí cada día, te animo a que intentes probar esta forma de vida.
A mi me funciona!!

Descarga aquí tus documentos imprimibles.

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