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Ilustres pedagog@s. Charlotte Mason

A veces, nos sentimos fascinados por esta o aquella pedagogía, por esta o la otra metodología, pero ¿de dónde vienen?¿son un “invento” de hoy?. La mayoría de los grandes pensadores, provienen de otros tiempos y otras épocas. Hoy quiero abrir una ventana a las bases de la educación, quiero mostraros que toda pedagogía actual bebe de grandes mujeres y hombres que un día se preocuparon por la infancia. Que la educación va más allá de una mera metodología que se imparte en este o aquel colegio. Que cada pedagogía tiene su historia, su enclave, y su momento social. No son buenas o malas, mejores o peores, son simplemente diferentes y nos encajan más o menos en nuestros valores, en nuestra familia, en nuestra sociedad o en nuestro día a día.
He decidido empezar por una mujer contemporánea de Maria Montessori y de Rudolf Steiner, pero creo que menos conocida. 
Hace ya unos meses, me encontraba curioseando Instagram, cuando descubrí por casualidad a Charlotte Mason. Al parecer muy conocida entre los homeschoolers, sobre todo en EE.UU, pero no tanto en España. Así que, decidí ponerme a investigar un poquito más sobre ella.
Charlotte Mason, fue una educadora y pensadora inglesa clásica de principios del siglo XX. Apostó por la educación en el hogar basada en un currículum amplio y libre. Nunca se casó, ni fue madre, y sus ideas fueron muy bien acogidas en aquellos momentos, pues eran revolucionarias y clásicas por igual.
Nace en Gales en 1842. Fue hija única educada en casa por sus padres hasta los 16 años, edad a la que quedó huérfana. A los 18 años comenzó a prepararse para ser maestra y ejerció durante al menos 12 años esta profesión.
En 1892 creó una asociación para familias y maestros interesados en la infancia y la educación, para estudiar los principios de su método y conocer cómo aplicarlos llamada, PNEU Parents National Education Union. 
En ese mismo año fundó también una escuela de formación para institutrices llamada The House of Education. 
¿Cuáles eran sus ideas y métodos?¿Por qué me ha gustado?
A continuación voya a destacar algunos conceptos que en aquel momento fueron totalmente revolucionarios y que, a veces hoy, siguen sin estar todo lo presentes que deberían.

                “El niño es una persona y ha de ser tratado como tal, con respeto y dignidad”. 
Esta idea que quizás hoy nos parece tan obvia y de perogrullo puede olvidarse con facilidad, cuando te posicionas ante el otro con el rol de padre, madre o maestro. Porque, en ocasiones, cuando se usan “etiquetas” como maestro y alumno, como madre e hija, podemos llegar a olvidar que antes que eso somos personas. Estoy segura de que a todas os viene sin mucha dificultad alguna imagen a la mente de una situación en la que el adulto pierde el respeto al niño, bien sea en el parque, en la escuela o en el supermercado, ya sea su madre, su profe o quizás algún vecino que pasaba por allí.
“La educación es la ciencia de las relaciones”. 
El niño se desenvuelve en el entorno de manera natural generando ideas y conexiones acerca de aquello que experimenta, que ve, que oye o que lee. En definitiva, acerca de las relaciones que establece en su ambiente. 
 “La educación es ambiente, disciplina y vida”
Dice Charlotte Mason que es obligación de los padres cuidar el ambiente del hogar para que sea armonioso, noble, rico y bello. Ésta es una de la sideas claves de la Pedagogía Waldorf que más me gusta, que comparto e intento que esté presente en nuestro hogar. No se trata en ningún caso, de crear un ambiente artificial, colorido, plagado de imágenes infantiles. M;ás bien todo lo contrario, se trata de ofrece un ambiente sencillo y rico dónde el niño se sienta seguro y pueda explorar estimulando así su curiosidad natural y su gusto por aprender.

La eduación es disciplina, porque nos ayuda a crecer como persona y conforma así nuestra personalidad.  En la Pedagogía Waldorf son el ritmo y la rutina que hacen del día a día algo predecible que forja la voluntad.
La educación es vida, porque no podría ser de otra forma, es inherente al ser humano y a su desarrollo. Aprendemos lo que nos fascina, lo que nos gusta, lo que nos llena y nos mueve por dentro.
“El niño ha de estar en contacto con la naturaleza”
El niño necesita pasar varias horas al aire libre cada día para observar y experimentar las cosas, antes de aprender en un libro de un modo abstracto sobre las cosas. Y esto ha de ser así sobre todo durante los seis primeros años de vida.
“El maestro ha de ser inspirador”
Charlotte Mason considera que la función del maestro es la de inspirar, acompañar y guíar el aprendizaje del niño. Debe ofrecerle experiencias ricas en las que poder profundizar y que despierten la innata curiosidad del niño. No ha de ser un mero transmisor de conocimiento que habla sin parar, que corrige o castiga. 
Ahora algunas ideas más
“Lectura diaria de la Biblia”
Y no de otro tipo de libros moralizantes. Charlotte Mason considera que a través de las historias que en la Bilia se relatan el niño aprenderá a distinguir entre el bien y el mal y a generar su propio juicio.
“Lectura de libros vivos”
Charlotte Mason llama libros vivos a todas aquellas novelas que no se han reducido o adaptado para el público infantil, sino que tienen un lenguaje rico. Leer varios de estos libros a la vez, para así poder generar conexiones entre diferentes ideas. No es necesario tener muchos libros, sino algunos libros de calidad que nos acompañen durante un tiempo y que puedan ser muy trabajados para poder crecer con ellos.
Ésto es algo que Rudolf Steiner comparte también en la Pedagogía Waldorf, que considera que los cuentos de hadas han de tener un lenguaje noble y rico y no rebajado o infantilizado, pues de ser así, el lenguaje del niño se empobrecería. 
Ésta es una idea que me gusta y que comparto, si bien es cierto que hoy además de estos libros vivos, podemos encontrar una amplia variedad de cuentos con un lenguaje muy cuidado y adecuado para nuestros niños.
Algo sobre el método de Charlotte Mason.
Consideraba que las lecciones han de ser cortas (entre 5 y 30 minutos) para que así el niño pueda prestar toda su atención sin distrarse, y en caso de que lo hiciera, mejor cambiar a otro tipo de actividad. Y además han de ser lecciones sobre temas variados. ¿Os suena? Quizás se parece un poco a lo que ofrecen hoy en la mayoría de colegios. Un horario en el que a lo largo de cada día se tocan diversas materias.
Ésto es algo que choca con la metodología de la Pedagogía Waldorf en la que a partir de primaria, se trabaja una misma asignatura durante toda la mañana y durante varias semanas para poder profundizar en ella. Posteriormente se “deja dormir” durante otras tantas semanas y se vuelve a retomar.
La narración, el dictado y el copiado de pequeños poemas son muy utilizados en la metodología de Mason. Lo que también me recuerda bastante a las clases de lengua de cualquier clase de 2º o 3º de primaria en un colegio cualquiera.
Por supuesto, no se olvida del estudio de las matemáticas y la historia, del latín y de una segunda lengua, que en aquellos momentos era el francés.
Y en sus libros destinados a los adultos hace muchas referencias a la crianza y la formación del caracter como aspectos a tener en cuenta en la eduacación. 
Como os decía, Charlotte Mason fue revolucionaria en sus ideas y en su concepción del niño, pero a la par, un tanto clásica en cuanto a sus métodos de enseñanza basados en la narración, la lectura, el dictado o las copias.  
Sin duda una mujer extraordinaria para su tiempo, maestra, fundadora de escuelas y asociaciones en las que convivían padres y maestros, editora de una revista, y pensadora y escritora de numerosos librors y artículos sobre educación. 
 

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