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El Adviento. Segunda semana

Estamos ya en la segunda semana del Adviento, dedicada al reino vegetal. Por eso esta semana, hemos puesto y decorado nuestro árbol de Navidad, nuestros frutales y hemos añadido musgo al Nacimiento.

La segunda luz del Adviento, es la luz de las plantas. 
Las plantas que crecen hasta el Sol, y con la brisa danzan.
Propósito: Igual que el viento susurra a los árboles, nosotros vamos a hablar, Lindo, bajito y sin refunfuñar.
Cómo os decía la pasada semana, el Adviento es un tiempo que nos invita a reunirnos en el hogar y contar cuentos, así que aquí dejo un sencillo y bonito relato para estos días.

Los Abetos
Cuando el Universo creó los árboles, los proveyó de raíces y de ramas, las unas se afirmaban a la tierra, las otras se elevaban hacia el cielo, pues ellos venían de allá y no debían olvidarlo jamás. Desde entonces los árboles tienden sus ramas hacia lo alto, como una plegaria silenciosa y perpetua recordando a su creador.
El abeto hace mucho, mucho tiempo, hacía lo mismo y dirigiendo hacia arriba sus largas y anchas ramas, dominaba incluso a los otros árboles, pero esto es diferente hoy en día, ¿sabéis por qué?…. pues bien, ocurrió así: 
Una noche María y su marido José, se encontraban en un gran bosque de abetos, estaban lejos de toda casa y no habían encontrado cobijo esa noche, entonces se acostaron al pie de un árbol para intentar dormir, pero comenzó a nevar, cada vez más y más fuerte, incluso acercándose mucho al tronco de los árboles más elevados no se estaba protegido. Entonces María en su angustia, acarició el tronco del árbol y le dijo: perdóname si interrumpo tu plegaria, pero llevo un bebé en mi vientre y necesitamos tu ayuda. Con las palabras de María un estremecimiento recorrió todo el árbol, y léntamente, muy lentamente fue volviendo sus ramas hacia el suelo, de forma que pareciese un enorme techo.
Así las ramas del abeto sirvieron de abrigo a María y José durante la noche. Y desde ese día, el abeto mantiene su forma, como aquel día en que cobijó a estos dos caminantes.
 
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