CELEBRACIONES,  EN EL BLOG,  PEDAGOGÍA WALDORF

La fiesta del Farol

Si hay algo que caracteriza a la PEdagogía Waldorf, es su conexión con la naturaleza y con el ritmo que ella nos marca, de ahí que siguiendo a la luz del Sol, la Pedagogía Waldorf nos ofrece una serie de celebraciones significativas para conectar con el ritmo del año. Mi preferida es esta,que ya se acerca,  la Fiesta del Farol
Cada año, el día 11 de Noviembre, en el centro y norte de Europa se celebra el día del Farol o día de Martinmas, y aunque esta fiesta no tiene arraigo en España, sí lo tiene en las escuelas Waldorf, en las que se lleva a cabo una bonita celebración. 
Este día, maestros, niños y padres, al atardecer, hacen un pequeño paseo por el bosque o el parque portando unos farolillos que previamente han elaborado en la escuela y cantando algunas canciones típicas de ésta fiesta. Es una fiesta solemne, que invita al silencio, a mirar hacia nuestro interior.
Al llegar Noviembre y adentrarnos en el otoño, la Tierra se prepara para descansar, las semillas se entierran para dormir y la luz del Sol cada vez nos acompaña menos horas. Es tiempo de recogimiento en el hogar, de introspección, de cuidar y cultivar nuestra luz interior y nuestro calor. Es el momento de hacer crecer nuestra luz interior hasta que alcance su máximo esplendor con el equinoccio de invierno, momento a partir del cual, las horas de luz solar en la tierra comienzan a aumentar y nosotros podemos devolver al mundo nuestra luz en forma de altruismo y solidaridad con la llegada de la Navidad.
¿Cómo celebrar esta fiesta en casa?
Llegado Noviembre podemos comenzar a ambientar nuestro hogar para la llegada de la Fiesta del Farol. En la mesa de estación, esconde algunas semillas, añade pequeñas calabazas y piñas, alguna vela y una niña o niño con su pequeño farol. 
Por las mañanas y al atardecer itenta no encender inmediatamente la luz y alumbra la estancia con algunas velas metidas en frascos que habréis decorado con papel de seda o con hojas secas. Esto nos recuerda que la fiesta del farol está cerca. Rememoramos la luz y el calor del sol que recibimos como regalo del verano, que guardamos y cultivamos y que nos ayuda a caminar con confianza hacia la Fiesta del Farol y el Tiempo de Adviento, los adultos con su luz interior, los niños con su farol.
Para la celebración de éste día es importante buscar un lugar tranquilo al aire libre en el que sentir la disminución de la luz, el frío del otoño y el contacto con la naturaleza. Elabora con tus hijos algunos faroles de cartulina, papel de seda o cristal. Preparar una suculenta merienda o cena con caldo caliente, algunos embutidos, un rico bizcocho y chocolate a la taza. Sal al jardín de casa, a un parque tranquilo o al campo, ilumina un pequeño corro con velas de té metidas dentro de frascos de cristal y reuníos a su alrededor portando vuestros faroles y cantando las canciones tradicionales de esta fiesta. Para terminar, podeis decir algunas palabras de agradecimiento a la Madre Tierra.
Esta es una fiesta íntima y solemne que los niños viven con especial asombro y alegría. Quizá por la oscuridad, por la belleza de los faroles en la noche cómo estrellas caídas del cielo, o por la suculenta merienda que les espera al terminar.
Confeccionar un farol con cartulina
Necesitarás:
* Una caja grande de quesitos vacía
* Una cartulina lo suficientemente grande para poner alrededor de la caja de quesitos.
* Acuarelas
* Aceite vegetal (girasol por ejemplo)
* Pegamento
* Una vela de té
* Alambre
* Un palo
Elaboración:
Un par de días antes, pinta la cartulina con acuarelas con la técnica mojado sobre mojado. Para ello, humedece la cartulina con la ayuda de una esponja, y ahora pinta sobre ella con acuarelas líquidas.
Déjala secar e impregnala por la parte trasera con aceite vegetal con la ayuda de un algodón.  
En el centro de la caja de quesitos pega la vela de té. 
Una vez seca tu acuarela, pégala alrededor de la caja de quesitos. Ahora, en la parte superior practica un par de agujeros y pasa por ellos un alambre fino. Ata el alambre al palito, y listo!!
¿De dónde viene esta tradición?
En su vertiente cristiana te diré que San Martín de Tours fue un guerrero del ejército romano que un buen
día, a la entrada de las puertas de Roma, encontró un mendigo que pasaba
hambre y frío y decidió darle la mitad de su capa para abrigarse. Tan
solo la mitad ya que la otra media, pertenecía al ejército de Roma. Los aldeanos que allí se encontraban, al presenciar dicha hazaña, encendieron sus farolillos y corrieron a contarlo al resto de la ciudad.
En su vertiente pagana, parece ser que el origen simboliza un ritual de fertilidad en el que se porta el fuego sagrado.
Más allá de su origen y su por qué, te animo a que busques dentro de tu familia qué valores os aporta la celebración de esta fiesta y prepares una sencilla celebración en compañía de los tuyos.
Espero que la disfrutes!!
close

Suscríbete a mi newsletter

Tienes la puerta abierta a mi refugio para el alma. En él compratiré contigo algunas historias inspiradoras, tutoriales, patrones y todo lo que estoy hilando en mi taller.

4 Comentarios

  • DanyCVega

    Disfruté mucho leyendo éste hermoso artículo ❤
    Por la pandemia ha sido un poco caótico en casa últimamente, los niños extrañan su escuela y ésta será una hermosa actividad que podamos compartir en familia acercándonos nuevamente a esa magia de su escuela waldorf, o «escuela mágica» como ellos la llaman ❤ Muchas gracias por compartir ✨✨

    • NoeliaCampana

      Sin duda estamos viviendo tiempos difíciles para niños y familias, en ocasiones al salir de la rutina todo se vuelve un poco caótico y poder aferrarnos a algo seguro puede devolvernos un poco de calma y consciencia. Muchas gracia spor leerme y hacerme saber que hay alguien al otro lado. Si lo deseas nos vemos en Instagram @creciendosinprisa

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *